miércoles, 18 de septiembre de 2013

¿Somos lo que los demás piensan que somos o los que nosotros creemos que somos?

¿A quién veo cuando me veo frente al espejo?

El otro día tuve una entretenida conversación con mi esposa acerca de cómo somos vistos por los demás. ¿Me verán como realmente soy? me pregunté.

La pregunta es algo compleja porque como realmente soy, es algo que yo mismo defino en términos de sentimientos, emociones, valores, principios, lo difícil es saber si así es como soy o como pienso soy (como me gustaría ser). Esta última es la más complicada, porque quien soy y quien quiero ser no es lo mismo, y por ende, la respuesta a la pregunta: ¿Me verán como realmente soy? es imposible de responder.

En todos los casos, las personas te juzgan en función de tus actos y tus palabras, no en función de lo que sientes sobre eso. Nadie puede ver lo que sientes, pero si lo que haces. Así que comienza a actuar congruentemente con tus pensamientos, sentimientos, valores y principios.

Una vez participé en un ejercicio durante mi maestría donde hicieron dos preguntas para formar dos grupos de trabajo. La primera pregunta fue ¿con quién harías un trabajo? y, la segunda: ¿con quién saldrías de fiesta?. Para mi sorpresa, yo caí en la segunda categoría (FIESTA). En realidad, me hubiese gustado estar en la primera categoría, pero luego de una corta y muy rápida reflexión, me di cuenta que mi actitud era de fiesta, siempre haciendo bromas, sentándome atrás, llegando tarde; y aunque mis notas eran buenas, esto no tenía el impacto que tenía lo primero. Allí me di cuenta que lo que quiero ser está muy lejos de cómo me ven realmente.

Para hacer el primer acercamiento a tu personalidad real, pregúntale a tus familiares y amigos cercanos. ¿Cómo describirías mi personalidad? Te llevarás gratas o no tan gratas sorpresas y aprenderás de este valioso y muy poco común feedback que recibimos hoy en día.

Luego de que realices tu análisis personal, y encuentras alguien (a ti) que no te gusta tanto, piensa por un instante si quieres cambiar tu imagen. Si decides hacerlo, te "receto" 3 pasos y un secreto:
QUE - COMO - PERSEVERANCIA

  1. QUE: Definir cómo quiero ser visto y definir cuales son las actitudes, acciones, hábitos, palabras, pensamientos y creencias que debe tener esta persona que quiero ser (como quiero ser visto). Dentro de los hábitos es importante pensar en los lugares, amigos, música, lecturas, programas, alimentación, que debería frecuentar para alcanzar mi meta.
  2. COMO: Comparar lo que hago hoy con lo que quiero ser; y hacer un plan de cambio del punto A (donde estoy) al punto B (Donde quiero estar) - Esta es la clave del cambio.  Este plan debe contener acciones específicas sobre al menos x aspectos del día a día:
    • Trato conmigo mismo
      • Qué hago
      • Qué pienso
    • Trato con los demás
      • Qué digo
      • Cómo lo digo (lenguaje verbal, para verbal y no verbal)
    • Hábitos de lectura, música, radio, TV.
    • Tiempo para mi - evaluar mis acciones y pensamientos (al menos 30 min al día para empezar)
    • Análisis de buenos y malos amigos (Otro de mis blogs habla sobre esto)
  3. PERSEVERANCIA: Comienza a actuar como esta persona que quieres ser. Muchas veces. No importa si el resultado durante las primeras semanas es menor al esperado, esta es una maraton y ganarla depende de la resistencia, no de la velocidad. 
El Secreto: PARECER para SER, nos ayuda a cambiar nuestros hábitos. Sino qué es un hábito más que la repetición consciente de una acción (tantas veces) que se instala en nuestro sistema y pasa a ser una acción inconsciente. Este es el secreto de muchos grandes exitosos hoy en día, la gente cree que son algo, que aun no han llegado a ser, pero con el tiempo, llegan a serlo.

Aunque suena sencillo, la realidad es que al principio te sentirás falso, o peor aún, te olvidarás de este plan  y volverás/seguirás con tu rutina. NO HAY PROBLEMA, como dije anteriormente, es parte del programa de resistencia al cambio que está instalado en nuestro cerebro. Debes entrenar todos los días (acciones y palabras) y alimentarte bien (lectura y reflexión) para lograr ese cambio que quieres. Te recomiendo empezar con al menos 30 minutos al día, si es posible.

Para terminar,  ahora mismo o mañana, mírate al espejo y reflexiona si a quien ves es quien quieres ser, y ea cual sea tu respuesta, ponte manos a la obra!



¿Somos lo que pensamos o somos lo que hacemos?


¿Somos lo que pensamos o somos lo que hacemos?

Osho nos dice que uno nace sin pasado, sólo futuro y aprendizaje por venir.
Si interpretamos esta frase del final hacia el principio, podemos decir que todo lo que hacemos hoy en algún momento tuvo que ser aprendido, repetido y programado en tu mente. En mi opinión, cuando aprendemos algo, lo primero hay que hacer es pensarlo, al menos a nivel subconsciente. Cuando se vuelve un hábito, dejamos de pensar en ello y actuamos de forma automática. Cómo conducir un coche/carro! Para aprender hay que hacer un esfuerzo consciente de todo lo que tenemos que sincronizar y luego, una vez aprendido, ni nos acordamos de lo que hacemos durante la conducción del mismo.

Una vez establecidos hábitos y costumbres, se inicia un proceso opuesto. Tu mente se comienza a resistir al cambio. Esto es algo positivo, la resistencia es una de las mayores armas de defensa de nuestro cerebro. Se imaginan un cerebro que todo lo nuevo lo adquiere como suyo? ... no tendríamos estabilidad! Sin embargo, el caso opuesto también es muy peligroso, un cerebro que no quiere aprender/cambiar hábitos, evolucionar, es un cerebro fijo, inerte, que se queda en lo viejo y no da paso al aprendizaje, se vuelve obsoleto social y emocionalmente. Nunca CRECE.

Lo curioso de la resistencia es que con el tiempo se vuelve más fuerte, lo cual es lógico, porque mientras más veces recorres un camino, mejor lo conoces y más difícil es cambiarlo. Son los hábitos adquiridos basados en nuestras creencias. Si te acercas a un niño, con poco tiempo, seguramente notarás que es fácil que aprenda cosas nuevas, son una esponja. Esto es porque sus caminos aún no están claros, y no tienen programas instalados con tanta fuerza en su cerebro como para decirles qué hacer y qué no hacer. A partir de los 7 años es cuando sus programas ya están sólidamente instalados, de allí que se dice que a partir de los 7 años, tienen USO DE RAZÓN. "Pueden decidir con criterio y en la mayoría de las veces decidirán lo mismo"

Los pensamientos son el origen de las acciones,  las acciones repetidas generan los hábitos. Por tanto, la repetición de esos hábitos re-alimenta nuestro pensamientos. Por eso es tan difícil cambiarlo, quién rompe ese ciclo? cómo rompemos ese ciclo? Queremos romperlo?. Pues habrán casos donde los pensamientos - hábitos aprendidos serán limitantes para nuestro desarrollo y es importante hacer algo para cambiarlos.

Según Gandhi, todos nuestros creencias "controlan" nuestros pensamientos, que a su vez nos llevan a nuestra acciones, las acciones a hábitos, los hábitos al carácter y el carácter forja nuestro destino. Así pues pues, yendo un nivel más arriba, no somos lo que hacemos ni pensamos, sino que SOMOS LO QUE CREEMOS.

Así que si un día eres consciente de tus pensamientos, seguramente serás capaz de darte cuenta del porqué de esos hábitos. La pregunta POR QUE, responde a CREENCIAS. Es decir, que si a tí te preguntan POR QUÉ haces algo, la respuesta será PORQUE CREO QUE... o más instalada aun PORQUE ES DE TAL FORMA.. Si alguno de esos hábitos te resulta negativo y quieres cambiarlo, lo primero que tienes que hacer es cambiar lo que crees/piensas. Y aunque lo diga muy fácil, requiere de tiempo, consciencia y fuerza de voluntad. Trucos para esto??? Cambio de creencia??? Visita un Coach experto en PNL para que te ayude.



Hay terápias como El coaching y la PNL que manejan este tipo de problemas, así que si aun haciendo este ejercicio no puedes, te recomiendo que busques ayuda en un experto, que seguramente te ayudará en menos del tiempo que imaginas.